«El pingüino Celestino comienza el Camino de Santiago con la mochila cargada»
«Y a cada etapa del viaje
aumentaba su equipaje.
¡Hasta se formó una fila
para llenar su mochila!».
Celestino emprende su viaje feliz y ligero, pero sus amigos, con la mejor de las
intenciones, le llenan la mochila de “por si acasos” con los que no puede cargar.
¿Logrará llegar a su destino nuestro tenaz pingüino?