Tom Percival ha creado un álbum que no solo se lee, sino que se siente. A través de una mirada consciente, los colores estallan donde antes había gris. Es una invitación a niños y niñas de 4 a 8 años para transformar la frustración y el aburrimiento en curiosidad pura. Y al cerrar el libro, la gratitud no es una lección aprendida: es una emoción vivida.